Escrito por
Tato el 31/12/2012
NOTA: el texto que viene a continuación tiene más setecientas palabras (y si miento, Microsoft Word y Bill Gate pueden irse al demonio). Como sé que no todo el mundo desea leerse semejante testamento, decidí incluir un resumen al final.
Cada vez que me dispongo a escribir algo de este estilo, me terminan jodiendo las mismas dificultades. No sé ustedes, pero siempre he considerado que no hay nada más complicado que iniciar algo, sólo eso, el simple hecho de dar el primer paso en cualquier aspecto supone para mí un dolor de culo, coxis y, a veces, parte de la columna vertebral. Aunque eso no quita que dar un buen final a cualquier tipo de proyecto sea también harto de incómodo, después de todo, se tienen todos esos antecedentes a los cuales tienes que responder de una forma u otra. Ahora que caigo en cuanta, todo en general es un tanto difícil, bueno, si acaso haciendo la salvedad de, qué sé yo,
un puto hiatus de más de un año (y no crean, también tiene su miga).
Pues sí, ese es el tema central del esta estrada. Lo aclaro por cortesía, porque, después de todo, dudo que alguien sea tan caradura como para desaparecer todo un año y venir a saludar como si nada. Soy consciente de que mi prosa es medio deficiente y que aquí se viene a leer cómics, así que procuraré ser
breve en lo posible.
Ante todo, o mejor dicho, luego de doscientas palabras de paja introductoria, quisiese disculparme. No soy ni el primero ni el único webcomiquero que ha decidido dejar de actualizar de un día a otro, pero estoy más que seguro que tengo el primer lugar en Hacerse el muerto en internet, lo que involucra un par de medalla en el viejo arte de ser un imbécil. Considero que tengo razones respetable para haberlo hecho, por lo cual me dedicaré a mencionarlas es un párrafo que, si el buen Dios existe, no será desvergonzadamente largo (¡hagan sus apuestas!).
Permítanme un segundo para plantear el “cuento” de la manera más adecuada… ¿Nunca han pasado una mala racha? Pues bien, yo he pasado una, como de unos tres años, más o menos. Nada exagerado, dejémoslo en que tuve mis dudas existenciales y pasé un rato en modo inadaptado social, algo que a la mayoría nos ha pasado, sólo que yo lo convertí en mi único pasatiempo (lo cual está
mal). Además, me cambié de carrera, detalle que considero de peso dentro de todo este asunto de desaparecer y demás. En pocas palabras:
pasé por un mal momento, tenía problemitas personales, estaba desanimado, tenía una ladilla eterna, entre otras frases por el estilo (si no diese lugar a algo terriblemente abstracto, haría un monumento en honor a este tipo de eufemismos).
En conclusión, tengo pensado retomar este mundillo momentáneamente. Momentáneamente, en efecto. Aún sigo confundido con respecto a todo esto, así que mi regreso a Subcultura será una suerte de intento de retomar mis viejas mañas. Puede ser que funcione, como puede ser que no; pero al menos tengo un pequeño número de tiras entre manos que asegurará que el regreso de Rutina Necropolitana no sea tan sombrío y poco prometedor.
Por si alguno se lo pregunta: sí, cuando me limité a nombrar sólo a Rutina Necropolitana, lo hice adrede.
En efecto, Tim en Grises seguirá en hiatus indefinido. No mentiría si dijese que llegué a un momento en que ni la trama ni los personajes me convencían. Sinceramente, no sabía qué hacer, lo que ocasionó, en parte, que me fuese corriendo de esa historia
sin dejar rastro durante meses (véase, p. ej., un maldito hiatus de más de un años). Intentaré meditar sobre el asunto para, en el caso de que retome las desventuras de Tim, lo haga con buena disposición. Por el momento, me limitaré a subir los fanart que he recibido durante todo este tiempo, los cuales nunca mostré con anterioridad porque tenía miedo de que alguno de los autores de dichos dibujos se molestara porque saqué a la luz uno de sus trabajos. Y sí, sé que eso último sólo tiene sentido para mí.
Para finalizar este tocho de mal gusto, pido nuevamente disculpas por mi desaparición. Sé que a más de uno le parecerá que este cúmulo de más de setecientas palabras es una barbaridad para lo que he hecho; pero a) realmente me apena haber dejado todo esto sin ni siquiera avisar que estaba pasando por un mal rato, y b) siempre he sido un maldito exagerado a la hora de pedir perdón por cualquier cosa.
VERSIÓN TL;DR (lo que estaban esperando)
Perdón por auséntame tanto y no molestarme ni siquiera en avisar o dejar al menos un triste comentario en los muchos webcómics que sigo. Todo esto se debe a que estaba pasando por un mal rato. Por suerte, parece que tengo deseos de retomar mis pobres hijos moribundos, también llamados webcómics.
Mi regreso implica las siguientes condiciones:
Rutina Necropolitana: una tira por semana, como en antaño. Yupi, yupi, tengo tiras de respaldo por primera vez en mi vida. Empiezo hoy mismo (yay!).
Tim en Grises: no me convence lo que he hecho en ese pobre cómic, así que, por el momento, seguirá en coma
/**dos puntos y abrir paréntesis*/. Mientras tanto, subiré todos aquellos fanarts que recibí en aquellos años oscuros en que residía en blogger y wordpress.